El frío de la ausencia
bueno, para los que se hayan molestado en contemplar las fechas de publicación de las últimas entradas pensará que estoy en racha con eso de que publico una entrada por día últimamente.
el tema de hoy no es apto para cardíacos. lo digo porque para todos los aferrados a las creencias, el post de hoy le resultará ofensivo llevado a un extremo e incluso puede parecer que yo lo haga desde un comportamiento de crisis religiosa, pero no se apuren, la vida me ha enseñado a ser flexible como un junco y no rígido como un cedro, y así es como me voy a manifestar en esta ocasión.
bueno, como todo el mundo más o menos avispado habrá podido adivinar, el tema de hoy va de Dios. desde este momento, el vanidoso religioso que apoya la vista sobre estas palabras se hallará rogando clemencia en secreto silencio a Dios hacia mí. les replico nuevamente no se preocupen. no me uniré al los acribilla-sotanas, no es esa mi intención. en anteriores entradas de ésta mi bitácora he pretendido inculcaros otros razonamientos más allá de los que vuestro intelecto había pretendido indagar. no obstante, mi papel de hoy será distinto, y se hallará adulterado por las históricas confrontaciones entre infieles y hermanos. me refiero por supuesto a la sangre derramada, y al irónico sufrimiento provocado por los inescrutables caminos de nuestro señor, y digo nuestro porque como ahora os explicaré, la intención de hoy no es hablaros de lo ya hablado, sino innovar, ser vanguardista, pionero tal vez de nuestro futuro no muy lejano. mi intención es derrumbar los pilares del antiguo régimen de la Iglesia y destituirlos por muros de aluminio y neopreno, más resistentes, ligeros y menos caros, metafóricamente hablando. acabada esta larga presentación hacia lo que será posiblemente mi ensayo más largo y polémico de mi corta vida (no más corta que la de los demás no piensen mal), me dispongo a dar rienda suelta a mi mente, que es el arma más poderosa de una persona, siempre que se procure la munición adecuada y no repare en engrasarla de vez en cuando. Pues bien, comenzamos.
"Si Dios es bueno, ¿por qué permite que ocurran cosas malas?" "¿donde estaba Dios cuando asesinaron a mi hijo?", "¿por qué Dios solo se aparecía en la antigüedad?" etcétera etcétera. ¿cuantas veces han oído esto? seguro que un millón de veces y me quedaría corto. no crean que estas preguntas son actuales ni mucho menos estúpidas. estás preguntas surgieron paralelamente a la religión que no supo responder lo que iba más allá de la razón humana, y son igual de antiguas que las propias raíces cristianas; no es de extrañar que desde entonces hallan echado tallos y florecer. Pues entonces, ya va siendo hora de que arranquemos estas malas hierbas con el mejor veneno jamás inventado: la razón.
es normal que el ateísmo, así como el anglicanismo y el protestantismo que viene a ser todo lo mismo, surgiera. hay que tener en cuenta que quien construye la casa sobre arena, acaba llevándosela la marea.
Atrás quedaron los ídolos Omnipotentes improvistos de alas para escapar. De lo que un día fue esplendoroso hoy solo quedan sombras y ruinas. Los conceptos vacíos de contenido se concentran en la despistada mente humana provocando el mismo efecto que produce un complicado rompecabezas: haciendo que tropecemos indefinidas veces con la misma piedra. quienes reniegan de su adhesión a la vida beata acaban destronados con la edad en un ataúd tal y como los demás, como si inconscientemente se les impusiera por algún extraño prejuicio la religión de la que no quieren formar parte. en el día de hoy, que hallamos en un microchip del tamaño de un botón la información de mil libros nos sigue quedando muchas incógnitas sin despejar de la ecuación. ¿donde está Dios? los menos allegados a la inteligencia apuntaran al cielo. los más dotados de inteligencia "divina" señalarán que es un argumento que se escapa de las fauces de nuestro entendimiento, y que es propio de un ser superior a nosotros hallarse en el páramo infinito. Pero solo los más privilegiados y alumbrados por la luz divina que no es otra que el conocimiento, tendrá la suspicacia necesaria para apelar que el problema que antes señalé no lo tiene Diós; lo tenemos nosotros.
Nosotros tenemos el problema porque vivimos equivocados. cada segundo que pasamos adorando a Dios lo hacemos como un ser primigenio adorando a un tótem. tenemos que tomar conciencia de que esa superioridad que separa a Dios del hombre no existe y que el potencial humano no tiene límites. un hombre se auto supera unas 15 veces a lo largo de su vida. primero, aprendiendo a contar y a leer. luego aprendiendo a descifrar otros idiomas y operar complicadas raíces polinómicas y así sucesivamente hasta encontrar una solución para todos. ¿como no va a ser posible entonces conocer a Dios? solo tenemos que acercarnos lo suficiente a él. pero primero, tenemos que saber que es lo que nosotros llamamos Dios. Seguro que más de uno se dará un canto en los dientes cuando esto acabe.
Primero, os hablaré de mi. En concreto, os daré mi más pura opinión de lo que significa Dios para mi. Verdaderamente lo desconozco si os digo la verdad, pero se que si existiera que seguro que si, sería tal y como yo os lo pinto: anticuado quedo el hecho de imaginar a Dios como un ser inteligente, a imagen del hombre y en algunos casos, con sentimientos humanos. Para mi, Dios es un ser abstracto que hace que consiga moverse el engranaje de la vida. No es Dios quien hizo al hombre a través de un puñado de arena, pero si detonó el Big Bang. No inventó el concepto de pecado, pero si inventó el concepto de concepto. ese Dios tan misericordiosobienaventuras. Ese Dios solo propicia el equilibrio entre lo que existe y lo que no, y más allá de él, solo hay la nada, o sea, nada.
No os sintáis ahora triste, frágil ser humano, por perder al único eje que mantenía en pie la estructura de tu estóica vida, y reconoce de que el único motor de tus consecuencias es tu vana existencia y que los milagros, se quedan junto al baul de los mitos antiguos, cerca de las predicciones astrales y vaso de cristal ese que mueven los muertos.
no intento desmoronar hoy lo que se ha creado a lo largo de 2000 años. solo soy partidario de timidas reformas y seguro que poco a poco, el mundo podrá mantenerse en pié sin necesidad de buscar un Dios que justifique lo injustificable y aplaque nuestros miedos. les repito nuevamente que no soy ateo. soy creyente de este Dios que no nos ampara porque no tiene que hacerlo. Diogenes dijo: Dios ha muerto. y no es cierto, Dios no ha muerto porque nunca ha vivido. ese Dios del que os hablo, que no es nada más y nada menos que el mismo al que ustedes creen, no necesita vivir. la vida es únicamente de los seres y él no es un ser, ni materia siquiera, aunque parezca inconcebible, pero aunque lo parezca, no lo es. recordemos que un hombre no se hace en un día. Una nueva imagen de Dios tampoco. En fin, tampoco quiero alargar demasiado el tema porque la idea principal ya la habréis captado, y de los que lo habéis hecho, la mitad no os lo habreis creido, y de los que se lo han creido, no se lo tomarán lo suficientemente en serio; pero no me disgusta. soy yo contra miles de voces en la historia. pero recordemos que hasta los más inteligentes se equivocan no alguna vez sino continuas veces y ya va siendo hora de que pensemos cada uno por nosotros mismos y no un par de sotanas con hombres dentro. sé que la ausencia provoca un frío inevitable, se que es difícil perder algo que todos necesitamos; pero como ya dijo Marx, Dios es el opio de la sociedad, y a mi desde muy pequeño me enseñaron a rechazar los alucinógenos. Dios no está para justificar el mal que se encuentra en el mundo, de esos los únicos culpables y los únicos que debemos enmendarlos somos nosotros. Dios no tiene culpa que en alguna rama de la evolución apareciera la única especie capaz de crear y destruir al mismo tiempo.

Para finalizar, quiero dar una reflexión a todos aquello que se ciñen a su pensamiento medieval de Dios y que se lleva seguro las manos a la cabeza cuando lee estas lineas tan pecaminosas y herejes. si Dios es tal y como me lo pintas, ¿quieres explicarme por qué creo a seres capaces de destruirse entre ellos? ¿es que acaso quería medir quien es merecedor del cielo? ¿no es un poco cruel con aquellos que no han sido educados para ser el bien enviarlos al infierno? y con todo este comportamiento que lleva por delante, ¿quien es el ser inferior? ¿él o nosotros? porque no hay cosa mas triste que tirar piedras contra su propio tejado. Eso es todo, no tengo nada más que decir. como dije anteriormente, se que la ausencia de una figura protectora genera ese frío emocional, pero espero que logren calentar su espíritu con el fuego del conocimiento que, como es irónicamente elaborado por seres a imagen y semejanza a Dios, seguro que no tendrá perdida. para los que se hayan despistado un poco porque sé que el tema es complicado de narices pues me puede preguntar lo que sea a través de un comentario en el blog. Un filósofo moderno siempre está dispuesto a iluminar el camino de las mentes más curiosas.
hasta otra, cuídense.
el tema de hoy no es apto para cardíacos. lo digo porque para todos los aferrados a las creencias, el post de hoy le resultará ofensivo llevado a un extremo e incluso puede parecer que yo lo haga desde un comportamiento de crisis religiosa, pero no se apuren, la vida me ha enseñado a ser flexible como un junco y no rígido como un cedro, y así es como me voy a manifestar en esta ocasión.
bueno, como todo el mundo más o menos avispado habrá podido adivinar, el tema de hoy va de Dios. desde este momento, el vanidoso religioso que apoya la vista sobre estas palabras se hallará rogando clemencia en secreto silencio a Dios hacia mí. les replico nuevamente no se preocupen. no me uniré al los acribilla-sotanas, no es esa mi intención. en anteriores entradas de ésta mi bitácora he pretendido inculcaros otros razonamientos más allá de los que vuestro intelecto había pretendido indagar. no obstante, mi papel de hoy será distinto, y se hallará adulterado por las históricas confrontaciones entre infieles y hermanos. me refiero por supuesto a la sangre derramada, y al irónico sufrimiento provocado por los inescrutables caminos de nuestro señor, y digo nuestro porque como ahora os explicaré, la intención de hoy no es hablaros de lo ya hablado, sino innovar, ser vanguardista, pionero tal vez de nuestro futuro no muy lejano. mi intención es derrumbar los pilares del antiguo régimen de la Iglesia y destituirlos por muros de aluminio y neopreno, más resistentes, ligeros y menos caros, metafóricamente hablando. acabada esta larga presentación hacia lo que será posiblemente mi ensayo más largo y polémico de mi corta vida (no más corta que la de los demás no piensen mal), me dispongo a dar rienda suelta a mi mente, que es el arma más poderosa de una persona, siempre que se procure la munición adecuada y no repare en engrasarla de vez en cuando. Pues bien, comenzamos."Si Dios es bueno, ¿por qué permite que ocurran cosas malas?" "¿donde estaba Dios cuando asesinaron a mi hijo?", "¿por qué Dios solo se aparecía en la antigüedad?" etcétera etcétera. ¿cuantas veces han oído esto? seguro que un millón de veces y me quedaría corto. no crean que estas preguntas son actuales ni mucho menos estúpidas. estás preguntas surgieron paralelamente a la religión que no supo responder lo que iba más allá de la razón humana, y son igual de antiguas que las propias raíces cristianas; no es de extrañar que desde entonces hallan echado tallos y florecer. Pues entonces, ya va siendo hora de que arranquemos estas malas hierbas con el mejor veneno jamás inventado: la razón.
es normal que el ateísmo, así como el anglicanismo y el protestantismo que viene a ser todo lo mismo, surgiera. hay que tener en cuenta que quien construye la casa sobre arena, acaba llevándosela la marea.
Atrás quedaron los ídolos Omnipotentes improvistos de alas para escapar. De lo que un día fue esplendoroso hoy solo quedan sombras y ruinas. Los conceptos vacíos de contenido se concentran en la despistada mente humana provocando el mismo efecto que produce un complicado rompecabezas: haciendo que tropecemos indefinidas veces con la misma piedra. quienes reniegan de su adhesión a la vida beata acaban destronados con la edad en un ataúd tal y como los demás, como si inconscientemente se les impusiera por algún extraño prejuicio la religión de la que no quieren formar parte. en el día de hoy, que hallamos en un microchip del tamaño de un botón la información de mil libros nos sigue quedando muchas incógnitas sin despejar de la ecuación. ¿donde está Dios? los menos allegados a la inteligencia apuntaran al cielo. los más dotados de inteligencia "divina" señalarán que es un argumento que se escapa de las fauces de nuestro entendimiento, y que es propio de un ser superior a nosotros hallarse en el páramo infinito. Pero solo los más privilegiados y alumbrados por la luz divina que no es otra que el conocimiento, tendrá la suspicacia necesaria para apelar que el problema que antes señalé no lo tiene Diós; lo tenemos nosotros.
Nosotros tenemos el problema porque vivimos equivocados. cada segundo que pasamos adorando a Dios lo hacemos como un ser primigenio adorando a un tótem. tenemos que tomar conciencia de que esa superioridad que separa a Dios del hombre no existe y que el potencial humano no tiene límites. un hombre se auto supera unas 15 veces a lo largo de su vida. primero, aprendiendo a contar y a leer. luego aprendiendo a descifrar otros idiomas y operar complicadas raíces polinómicas y así sucesivamente hasta encontrar una solución para todos. ¿como no va a ser posible entonces conocer a Dios? solo tenemos que acercarnos lo suficiente a él. pero primero, tenemos que saber que es lo que nosotros llamamos Dios. Seguro que más de uno se dará un canto en los dientes cuando esto acabe.
Primero, os hablaré de mi. En concreto, os daré mi más pura opinión de lo que significa Dios para mi. Verdaderamente lo desconozco si os digo la verdad, pero se que si existiera que seguro que si, sería tal y como yo os lo pinto: anticuado quedo el hecho de imaginar a Dios como un ser inteligente, a imagen del hombre y en algunos casos, con sentimientos humanos. Para mi, Dios es un ser abstracto que hace que consiga moverse el engranaje de la vida. No es Dios quien hizo al hombre a través de un puñado de arena, pero si detonó el Big Bang. No inventó el concepto de pecado, pero si inventó el concepto de concepto. ese Dios tan misericordiosobienaventuras. Ese Dios solo propicia el equilibrio entre lo que existe y lo que no, y más allá de él, solo hay la nada, o sea, nada.No os sintáis ahora triste, frágil ser humano, por perder al único eje que mantenía en pie la estructura de tu estóica vida, y reconoce de que el único motor de tus consecuencias es tu vana existencia y que los milagros, se quedan junto al baul de los mitos antiguos, cerca de las predicciones astrales y vaso de cristal ese que mueven los muertos.
no intento desmoronar hoy lo que se ha creado a lo largo de 2000 años. solo soy partidario de timidas reformas y seguro que poco a poco, el mundo podrá mantenerse en pié sin necesidad de buscar un Dios que justifique lo injustificable y aplaque nuestros miedos. les repito nuevamente que no soy ateo. soy creyente de este Dios que no nos ampara porque no tiene que hacerlo. Diogenes dijo: Dios ha muerto. y no es cierto, Dios no ha muerto porque nunca ha vivido. ese Dios del que os hablo, que no es nada más y nada menos que el mismo al que ustedes creen, no necesita vivir. la vida es únicamente de los seres y él no es un ser, ni materia siquiera, aunque parezca inconcebible, pero aunque lo parezca, no lo es. recordemos que un hombre no se hace en un día. Una nueva imagen de Dios tampoco. En fin, tampoco quiero alargar demasiado el tema porque la idea principal ya la habréis captado, y de los que lo habéis hecho, la mitad no os lo habreis creido, y de los que se lo han creido, no se lo tomarán lo suficientemente en serio; pero no me disgusta. soy yo contra miles de voces en la historia. pero recordemos que hasta los más inteligentes se equivocan no alguna vez sino continuas veces y ya va siendo hora de que pensemos cada uno por nosotros mismos y no un par de sotanas con hombres dentro. sé que la ausencia provoca un frío inevitable, se que es difícil perder algo que todos necesitamos; pero como ya dijo Marx, Dios es el opio de la sociedad, y a mi desde muy pequeño me enseñaron a rechazar los alucinógenos. Dios no está para justificar el mal que se encuentra en el mundo, de esos los únicos culpables y los únicos que debemos enmendarlos somos nosotros. Dios no tiene culpa que en alguna rama de la evolución apareciera la única especie capaz de crear y destruir al mismo tiempo.

Para finalizar, quiero dar una reflexión a todos aquello que se ciñen a su pensamiento medieval de Dios y que se lleva seguro las manos a la cabeza cuando lee estas lineas tan pecaminosas y herejes. si Dios es tal y como me lo pintas, ¿quieres explicarme por qué creo a seres capaces de destruirse entre ellos? ¿es que acaso quería medir quien es merecedor del cielo? ¿no es un poco cruel con aquellos que no han sido educados para ser el bien enviarlos al infierno? y con todo este comportamiento que lleva por delante, ¿quien es el ser inferior? ¿él o nosotros? porque no hay cosa mas triste que tirar piedras contra su propio tejado. Eso es todo, no tengo nada más que decir. como dije anteriormente, se que la ausencia de una figura protectora genera ese frío emocional, pero espero que logren calentar su espíritu con el fuego del conocimiento que, como es irónicamente elaborado por seres a imagen y semejanza a Dios, seguro que no tendrá perdida. para los que se hayan despistado un poco porque sé que el tema es complicado de narices pues me puede preguntar lo que sea a través de un comentario en el blog. Un filósofo moderno siempre está dispuesto a iluminar el camino de las mentes más curiosas.
hasta otra, cuídense.


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